Usanza
El vaivén de la multitud me abruma quiere que caiga en su juego,
muévanse y alardeen lo que quieran, que yo me quedo quieto,
sigan con su estrés, sigan con sus costumbres, abrasen a su tedio
corran lo que quieran mientras sonrío y me quedo con su tiempo,
levanto pasiones, algunos besos y en ocasiones caricias que se les caen al suelo
esperando reclamaciones de sueños de algunos dueños.
Me siento en alguna banqueta, suspiro y se me va algún recuerdo
me pongo melancólico, triste, decepcionado por las actitudes del resto
Pero…
"Se me antoja llegar una hora tarde por desnudarte, desayunar tu tez café y volverte chocolate".
Te detendré en la puerta, y antes de que hables, te arrancaré el tiempo
le haré el amor a tus escusas, mancharas mi camisa con tu labial
y haré que tu única preocupación sea saber donde atacaré de nuevo,
maquilaré tus orgasmos poco a poco arando tu terreno
volviéndolo tibio, dócil, fértil, sembrando vida, placer y sentimiento.
Mañana es otro día, tú eres el encargado de que este valga la pena.
Llena tu escritorio de placeres, salte de lo común y experimenta.
Recuerda que más allá de lo terrenal existe el cielo con sus estrellas.
Recapacita, aquí tienes tu tiempo y pasiones que se te cayeron a la vuelta.
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