Sonder
La posibilidad de no ser,
Perderme entre la bruma.
Disolverme de tu recuerdo,
Como del mar tranquilo la espuma.
Que no me pienses tanto,
Que muera el lenguaje.
Que lo que otrora nacía del encanto
Se sienta como pesado equipaje.
O
Y nunca se bifurque el camino.
Ojalá las moiras acierten el encaje
Que hibrida nuestro destino.
Si mil ojos te vieran,
En nadie serías como en los míos.
Si mil oídos te oyeran,
En nadie sonarías como en los míos.
Cuando el tiempo deje huella,
Y hagan mella las cuitas del camino,
Puedes pasar a descansar en mi
Seré tu casa, seré tu abrigo.
Cuando estés quebrado y abatido,
Sientas que no puedes más,
Y los luceros dubitativos
Comiencen a parpadear.
Déjame arder en tu cielo,
Ser una luz en la oscuridad.
Aunque no despunte como el alba
Intentaré alumbrar tu caminar.
Porque existimos compartidos,
Es la única verdad.
Mil motas de polvo
Que nunca dejan de bailar.
Porque amamos y sentimos,
Esa es la realidad.
Mil teselas de un mosaico
Cada una en su lugar.
Porque te tengo a mi lado,
Se debilita la soledad.
Una biblioteca eterna,
De momentos para recordar.
Gracias por ser,
De la forma que sea.
Eterno e inmutable,
Breves y variables.
Gracias por estar,
El tiempo que sea.
Leves y fugaces,
Permanente e interminable.
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