QUÉ TRISTE PASA LA NOCHE
Qué triste es amarlo todo,
sin saber lo que se alma,
cuando en el jardín del alma,
está cerrada la estancia
para el fuego del amor
que se consume y se apaga.
Qué triste es tener sin flores,
el bello jardín del alma,
cuando el jardín de los cielos,
va dejando por los suelos,
rosas de pasión cargadas.
Ay!, si el mundo fuera siempre,
Una rosa perfumada,
yo lo elevaría al cielo,
con el impulso del alma.
Qué triste es llorar sin ojos,
que respondan a las lágrimas,
cuando vuelan los suspiros
de una niña enamorada
que va buscando la senda,
por donde su amor escapa.
Qué triste pasa la noche,
por los jardines del alma,
cuando se pasa velando,
velando el amor que escapa,
como escapa la penumbra,
cuando llega la alborada.
Ay!, si el mundo fuera siempre,
una niña enamorada,
yo lo elevaría al cielo
con el impulso del alma.
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