Padre nuestro

Mi padre prepara el desayuno
Café, pancito, huevos. Paupérrimos.
Avanzo muy beodo –¿Y qué dice el tío?
–Trabajando, hijo, trabajando
–¿Ha venido el primero? ¿Y qué hay del segundo?
–Ya vienen más tarde.
Cuanto quiero las fuerzas de casi 50 años
Solo tengo 19 y me ahogo en ociosidad
Tantas ganas tiene mi padre de lanzarme adelante
Y mi madre en su ausencia se observa
Muy callada, muy humana. Ella no está
Se marchó un día amaneciendo
Y una vez solamente volvió
Nunca más ella ha pisado mi herencia
Y quizás eso fue lo mejor.
¿Me ayudas a pulir?
–Claro papá, claro. Lo haré
–Avancemos, avancemos.
No puedo descontarle los años
Al hombre que me da de comer.
¡Trabaja duro, mañana, más tarde y de noche!
Seremos nuestros propios esclavos, ¡dueños y esclavos!
–Por qué no tomamos gaseosa y comemos bizcochos?
–Iré a la tienda
–Ve, padre, ve…
Y contemos un día menos.

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