Obstáculos
Eran tus alas dos témpanos,
Que la escarcha recubría
Y llenaba tu corazón de frío,
Tomando de rehén a tu brío,
Haciéndote zozobrar.
Te gritaba que arriba,
Más allá de la bóveda celestial
Había nuevos soles,
Y el viento era más suave
Tus ojos clavados en el mar,
Una hoja en la ventisca,
La llamada de la sal,
Retumbante y colosal
Hasta donde alcanzaba la vista.
Te gritaba que más allá,
Había cielos azules,
Más allá del temporal,
Dejando atrás las nubes,
Había cielos azules.
Una lengua de aire,
Cruel e invernal,
Cogió tu frágil cuerpo
Y lo reclamó como suyo,
Fundiendote con la azul inmensidad.
Una racha de viento,
Lento y primaveral,
Impulsó mis alas cansadas
Y con fuerza huracanada
No me dejó mirar atrás.
Ojalá nos hubieran dejado,
Volar al compás.
Ojalá haber alcanzando
Tierra al final.
Y haber anidado.
Ojalá nos hubieran dado,
La pequeña oportunidad,
De volar lado a lado
Y poder anidar
Y haber anidado.
Ojalá.
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