Mi fango
Vivo en la monotonía, aquí, ahora,
cada minuto pasa, cada instante,
con la frente mirando hacia adelante
y así se van los días sin demora.
Me asomo a la ventana de mi mente
oteando a cada paso el horizonte,
allí hay una llanura y allí un monte
y a veces un tropiezo inexistente.
L
por las venas sangrando cuando pienso,
para nada sirve ya me echen incienso,
ni siquiera aunque lo hagan por si acaso.
He llegado hasta aquí siempre buscando,
a quien debe saber siempre insistiendo,
y rogándole, a la razón pidiendo,
y me he visto en mil charcos salpicando.
Cuando haya de acabar la larga espera
finiré de algún modo levitando,
y sabiendo, por fin, qué voy pintando
en esta tan tediosa sementera.
Y ese día que me vaya, no sé cuando,
he de hacerlo de aquí como cualquiera,
despojado de mi alma, prisionera,
en este cenagal, que hoy es mi fango,
©donaciano bueno
Conoce más del autor de "Mi fango"