La hermosa esencia de un cigarrillo al consumirse.
Me siento solo, encerrado, a pesar de estar rodeado de mis semejantes, no es igual, no se a que vine. ¿Cual es mi misión? Morirme.
A veces quisiera suicidarme, no me siento bien acá.
Pasa el tiempo, ni siquiera veo la luz, esta es mi vida, una oscura soledad interminable.
Hasta que un día, pasa. La veo. Veo la luz, me ciega, es tan hermosa que me aturde.
De pronto me agarra, besa, voltea, y me devuelve a la oscuridad, ahora no veo nada, ni siquiera a mis semejantes...
Es tan triste estar condenado a morir, todos nacemos sabiendo que un día moriremos. Pero yo quiero morir rápido, total para eso fui creado.
Llega el momento, me coge, me lleva hasta arriba, me introduce en su boca, me enciende, lo siento por completo.
Es un placer torturante sentir el fuego recorrer desde el principio de mi hasta lo mas profundo de mi ser.
Estoy totalmente inmóvil ante sus expertos dedos.
Me voy consumiendo entero en su boca. Me siento desfallecer entre su medio e indice, me queda poco tiempo.
Mi lecho de muerte sin duda fue el instante mas feliz de mi vida.
Y así me desvanecí, así llegue a mi misión, así acabo, mi miserable existencia.
Conoce más del autor de "La hermosa esencia de un cigarrillo al consumirse."