El dueño de mi corazón
Ahí estaba yo, frente a él entregándole mi corazón,
él no lo notaba...pero lo tuvo en sus manos todo el tiempo.
Algunos días lo resguardó junto a su corazón,
sentí el calor de su amor y el de sus latidos.
Mas en ocasiones lo olvidó; lo dejaba por ahí
descuidado y sin abrigo.
Él lo olvidaba...pero siempre tuvo mi corazón.
L
las deje sobre la cama a su merced.
Le permití poseerme, me entregue a su dominio
y lo hice mi dueño.
Él no se percato...pero fui suya desde el momento en que me besó.
Tenia la facultad de cambiar el clima en mis horizontes,
muchas veces con sus rayos iluminó por completo
los valles de mi ser.
Sin embargo otros días me nublaba,
e hizo caer lluvia en las laderas de mi rostro.
Él no lo notó...pero mi corazón siempre le perteneció.
Su particular indiferencia iba helando mi pecho
y su soplo frío despojó cada uno de mis pétalos...
Algunas veces cuidó de el y otras lo dejó caer,
Por ello debí salir a recuperar mi corazón.
Creo que él nunca lo sospechó...
Nunca llego a comprenderlo.
Él desconoce el poder que tenía en mi corazón.
Conoce más del autor de "El dueño de mi corazón "