Campos andaluces
Que no he visto cada noche cara mas hermosa en el lugar, que la brisa sopla y el aire se va, que en mi techo no te cobijo por que no tengo mas lugar, que en mi alma abunda la niebla y la tempestad.
¿Sabes dios como se llama? Aquella niña del olivar, la de los ojos miel y alama almibar, la que me enamora cuando me mira.
Veinte años ha de tener, y como cada noche hasta el amanecer en su manto se anida , bajo la misma encina.
Dicen que es bruja negra, más negra tengo yo el alma, no puedo dejar de mirarla, tras los cristales empañados, de este mi camastro.
Que la soledad no es buena compañera me dijo una vez mi hermano, mas compañia yo ya tengo, una mujer, tres hijos y un perro.
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Nueve meses despues eran dos bajo la misma encina, mientras desde su camastro el buen hombre ya ni mira.
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