CAERÁN LAS HOJAS
Aquella tarde envenenada con el olor de un húmedo silencio, cuando solo proclaman en son de libertad los sapos, y las libélulas navegan en la viscosidad del vació.
llego a mis huesos ese frió sentimiento de mortalidad, tan frió como el metal de la flecha que venció a Aquiles, tan frió como noches de desierto, llego a mi, espantando las canicas y papagayos, espantando los raspones en las rodillas y los bolsillos llenos de caramelos.
aquella tarde de mirada perdida.
De latidos sigilosos.
De sentires claustrofobicos.
Aquella tarde en la que sentí pena por los perdedores de la historia.
Nunca serán contadas sus razones, pues solo los ganadores gozan de aquel injusto derecho.
Aquella tarde en la que todo se marchitabacon el atardecer.llego a mi desamparo la sagrada compañía de mi consciencia quien de manera sinuosa pero perpetua susurro "CAERÁN LAS HOJAS Y ESA ES LA RAZÓN DE TODO DESTINO". Tal fue la magnitud de aquella frase que pasan los días, caen las hojas y por mas que uno quiera detener la celebre marcha de cronos siguen constantes las caídas...
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