BERLIN
BERLIN
Llevo tres noches soñándote,
llevo tres noches viendo tu cuerpo pálido en cortinas blancas.
llevo tres noches soñándote en otros brazos.
llevo tres noches que parecen siglos en vigilia.
Te añoro, como el tesoro más caro que cualquiera no podría poseer;
no eres de rendirte fácilmente, pero...
¿Quién haría algo por alguien que le es complicado volver?
Quisiera que esto fuera una carta, pero solo es un breve testimonio,
y no es obvio, es ironico en ciertos aspectos
porque detesto no tenerte y detesto estar solo.
lloro,
lloro porque en unos de esos sueños te vi morir.
lloro,
lloro porque en otro brazos estás completa y en los mios te debes ir.
A quien te tiene no le tengo odio,
Solo siento un sublime respeto;
no por lo apuesto, ni por lo sensato,
más bien porque él tiene puestos mis zapatos.
Te amo,
te amo más que el tacto sincero que siente un ciego.
Te amo más que a mi propio cuento hecho un corto relato.
Te amo mas alla del sexo, del pretexto, del soneto que narra cada uno de mis pasos.
Te amo porque cuando debía caer, tú, amortiguaste mis pedazos.
No te olvido,
no te olvido porque no quiero, no puedo y es jodidamente difícil;
era mas facil vivir en crisis y medio dormido,
pero ahora me siento deprimido
porque contigo era más largo cada trazo.
Estoy al otro extremo y te juro que besaré tus leguas de nuevo,
porque te amo, te quiero y lo anhelo,
pero primero debo estar seguro, que después de ver caer el muro,
tú volverás a ser mia y Berlín volverá a ser solo uno.
Conoce más del autor de "BERLIN"