¡BASTA YA DE HIPOCRESÍA!
Hoy la vida cotidiana se alborota,
No es normal.
Y en mi trabajo la gente,
Ríe, goza y celebra,
Un congreso constituyente.
ilusorio y decadente.
No es normal para un docente,
El proselitismo político.
Me siento inquieta, rota a pedazos
Tanta hipocresía, tanta farsa.
¡Ya basta!
Los estudiantes ausentes.
No hay alegría en el ambiente
Y el Congreso Constituyente
Continua en su apogeo.
Veo al fondo,
Uno que otro estudiante
Los abordo al instante
Para atender inquietudes.
¡Profe vinimos a comer!
¡En nuestras casas no hay nada!
Y el congreso Constituyente
En su ilusión, monovalente.
De minúsculo compás
preparó sólo alimentos
para su jauría hambrienta.
¡olvidó hoy al alumno
por la visita de turno!
¡Todos ríen allá, al fondo!
Cual divertidas hienas.
Y aquí,
¡Cuánta pena!
¡Los estudiantes hambrientos!
Docentes y obreros
Antaño corpulentos
Hoy son retazos ambulantes;
Sombras de glorias pasadas.
Es la realidad del momento.
¡Pero debemos medrar!
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