Apología al amor, caos y orden
No se ve ni se toca, pero se convirtió en el enfermero efímero de más de mil triunfos que parecían derrotas.
Es mi medicina crónica, que desaparece y aparece como un sol que suavemente me toca...
Se ha transformado en mi esperanza mansa, que atiende a mis clamores afligidos y me regala alas para salir del nido ...
Es el llamado de mi inspiración y sentir que se va no me causa pavor...porque con algo o con todo siempre me quedo.
Porque el vacío no existe, es tan solo un credo, que insiste en llenar lo que está completo pero no repleto...
El se convirtió en un dulce compañero que cura mis alas rotas,que detiene y acelera mi sangre que brota..."
Lety
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