...Y HABLÉ CON MI SOMBRERO
Dejé el sombrero cansado
bajo de un Cedro frondoso;
allí lo dejé en reposo
y me acomodé a su lado,
el me dijo sosegado:
-gracias por la compañía,
después de este duro día
descansar es un placer
y tu cariño tener
complementa mi alegría-
-
si fuiste mi protector
cuando el fuerte resplandor
mi rostro había golpeado;
el sol, con rayo dorado,
se apoderó de mi frente
y tú gentil, diligente
estuviste para mí;
por eso estoy junto a ti
y dichosa de tenerte-
-Viento, lluvia, buen sudor;
has sido fiel escudero,
por eso; por tí sombrero
siempre daré lo mejor;
te sostengo con amor,
nunca nada me pediste;
desde niña me seguiste
por el campo y la sabana
y como buena cubana
en mi décima estuviste-
-Acompañaste mi andar
de niña por la vereda;
bajo tu sombra se hospeda
mi poesía, mi versar
¿Cómo no te he de amar
sombrero Yarey Cubano?
un día te dí mi mano
y juntos nos abrazamos
y la décima cantamos
en un bohío de güano-
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