Vías nubladas
hoy ya no saldrá mas el sol,
se esconde de mi como aquella mujer
que mi felicidad esclavizó y lleva encadenada,
bien escondida en su equipaje,
entre sus ropas, su consolador, su perfume y su maquillaje.
ella tomo un tren a un mundo para mi desconocido,
mientras tanto yo la sigo
por un camino estando ciego y descalzo,
aplastando aquellos cristales rotos,
que lastima muy dentro de nuestros ocasos.
se me derrite la mirada
y se me nubla el alma,
mientras ellas se va en primera
sentada tan cómoda devorando hombres con la mirada.
recorro las vías de su sombra,
mientras me ahogo en ella
junto a su toxico perfume de primavera,
que le causa una alergia a mi vida.
un lazo sujeta de mi cuello
como ella sujeta su boleto,
comprado con mentiras y un amor falsificado,
de esos ilegales en todos mis estados anímicos.
una parte de mi es rehén de ella,
maldita sea el alma que soplo a la mía
y me llevo a las cenizas y llamas
que escondes debajo de aquella falda
con el largo suficiente de tentar a mi inquieta mirada.
sigo caminando esperando algún día
alcanzar aquel tren
y recuperar aquello que me pertenecía,
ahora es prisionero de ella,
en esa maldita maleta color escarlata.
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