Un mundo urbanizadamente robot
Las calles de un mundo uniforme,
parecen llenas,
pero a la vez vacías.
El movimiento físico es constante,
más el psicológico aprisionante.
Cada mente encierra al corazón,
que ya sin esperanza
se entristece y amarga,
La democracia actual se viste de liberalismo,
pero muchos se aprovechan, y engañan a la gente
con ese fatal consumismo,
que invade naciones enteras
como una epidemia,
cura solo una existe
pero pocos la efectúan,
es conocida como la lectura.
El mundo que un día
fue de humanos libres y pensantes
se ha convertido en una prisión urbana,
con barrotes mentales y emocionales
que encierran y entierran sueños
a cambio de objetivos pre-programados
por autómatas anteriormente formados y admirados.
¡Clamo a los que leen esto!
no se dejen engañar,
no se unan a los mentalmente capturados,
que no saben pensar por si mismos,
no sean parte de este mundo
robóticamente urbanizado.
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