PECADOS DEL TIEMPO
Palabras desordenadas, revueltas,
arremolinan mi mente.
Se mezclan recuerdos con pasados,
sentimientos de antes y presente.
Esta paz obligada y circunstancial
abre paso a las más diversas remembranzas.
Me encuentro en los brazos de mi madre,
y como en un film avanzado, en este lugar sagrado.
M
Me asaltan desprevenida y acá regreso.
Como un círculo que una vez empezado,
te lleva de nuevo al sitial de partida.
Es inevitable hoy la búsqueda...
Hay cosas que se marchan y dejamos ir.
Los horizontes se amplían mirando a la distancia.
Y cuándo no existe la real lejanía?
No importa cuán lejos de las manos estemos.
El pensamiento es infinito y sin límites.
Tanto... que estoy segura que me mezclo con el tuyo ahora mismo.
Sé que aún me recuerdas con una flor en la mano.
El detalle sencillo y tan repetido para unas,
que para mí se me hizo único.
No hay pecado en valorar las cosas hermosas.
Pecado, es no reconocer tan divino regalo.
16/03/2020
Conoce más del autor de "PECADOS DEL TIEMPO"