Nadie te amará como yo
Me duele amarte mi anhelada princesa
porque cada vez que intensifico más este sentimiento
mi corazón se enajena,
se envuelve en la pena,
y se queda en espera
de tu bendito amor.
Mis ojos se irritaron de llorar
tu ausencia a mi lado
pues nuestros corazones no nacieron
Tu mirada angelical me repleta de algarabía incesante,
pero al llegar a casa,
mi almohada se convierte en
mi fiel acompañante porque en ella vocifero
porque en ella reveló con voz susurrante
lo doloroso que es amarte
y no corresponderte.
Ante ti despierto las más bellas emociones
tratando de suprimir
el sufrimiento que me aqueja
al divagar en miles de fantasías contigo.
Labraste mi camino al verdadero sentimiento de amor
pero decidiste formar no parte de él,
dejándome solo esperándote.
Y es que es complejo describirte
porque la melancolía retorna mí
ya que mi corazón te funde en mis ciegos pensamientos.
De que soy quien más te ama
te lo aseguro
porque cuando el alma decide hacerlo
no se equivoca amor mío
pero de ello te darás cuenta
cuando llegue quien piensas que se desvela por ti,
pues solo en ese entonces
sabrás que nadie te amará como yo.
Conoce más del autor de "Nadie te amará como yo"