MICROPOEMA NÚMERO 47 (LA CARIDAD, LA CARIDAD, LA CARIDAD)
MICROPOEMA NÚMERO 47
LA CARIDAD, LA CARIDAD, LA CARIDAD
Aquel hombre que solía ir a la Iglesia. Iba con la esperanza de encontrar a Dios en la Iglesia. Porque Dios está en la Iglesia, Dios está con su pueblo. Dios está en todas partes. Porque Dios es el Creador, el hacedor. Y luego de que aquel hombre que iba a la misa a escuchar la Palabra de Dios, él salía de la Iglesia, del templo y se encontraba a los mendigos que estaban en la puerta, ya sea en la entrada, o ya sea en la salida de la Iglesia. Los saludaba. Hablaba un poco con ellos. Ya ellos, de alguna manera, le conocían un poco. Y luego él les dejaba algunas monedas, algo para la limosna y poder cooperar con eso, poder cooperar con ellos. Él había escuchado de la Palabra, de la importancia de tener caridad, de cooperar, de ayudar y luego trataba de poner eso en práctica. Teoría y práctica, por así decirlo. Y luego se iba hasta la próxima ocasión, o hasta la próxima semana en que visitara la Iglesia o el Templo. ¿Quién es la Iglesia? La Iglesia es la casa de Dios y está formada por todos los bautizados, por todos los creyentes en Dios y que están con Dios. ¿Y a quién estaba saludando, cooperando o ayudando ese hombre? Como lo hacen otras personas. Ese hombre estaba cooperando con el próximo, con el prójimo, donde también está, donde también mora Dios y su divina presencia y su divino amor. Quedando evidenciado con esto que el cristiano, en general, y que el católico también, debe ser una persona que tenga caridad y que tenga compasión, la caridad, la cáritas y la compasión de Jesucristo.
Ibrahim Fajardo
10 y 11 de Noviembre de 2021 (Copyright)
Nota: Imagen tomada de la web o la red.
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