Letras a seno descubierto
En pensarte se me va la vida.
En pensarte se me llena el corazón de rabia ante la inmadurez contra la que fue enfrentado mi capricho.
En pensarte a veces se me olvida que ya no sé dónde empiezo.
En pensarte se me pasan las horas, los días, pero cada instante me es eterno.
Extrañarte me es extraño, ajeno. Intruso de mi piel que no sabe tolerar este padecimiento.
E
Cruel disuadente es el punzón del tendón de mi muñeca cuando te escribo, pero no es más agudo que los alaridos de mi alma que se siente arrebatada de su dueño.
En amarte me desnudé, abrí mis brazos y cayeron mis senos para revelar el agujero que llevo siempre en mi pecho.
No, no quiero que lo cierres con tus besos, pero la próxima vez que te tenga cerca, no dejaré que salgas de ahí dentro.
Conoce más del autor de "Letras a seno descubierto"