La muerte blanca
Y se acercó la muerte,
anunciándose,
no venía silenciosa, sucia,
fea, perversa.
Ayer la muerte hizo su debut encachacada,
finamente ataviada, perfumada,
elegante, apuesta, de profunda mirada,
oscura como el mar embravecido.
T
cautivaba las miradas,
su piel era blanca como la nieve de temporada,
su voz resonaba, en el amplio auditorio,
sus palabras se desgranaban de su potente garganta,
como frutos maduros de temporada.
- “…Los musulmanes son muchos y están en este país desde los años 60...
el Reino Unido y otras naciones europeas necesitan "despertar ante lo que está ocurriendo en nuestros países",
mientras enfrenta el terrorismo mediante operaciones militares en el extranjero.
Eso es dar vuelta completamente la verdad", …"Sí, estamos lidiando con el déficit, pero también nos aseguramos de que nuestras defensas sean fuertes".
Es hora de reemplazar la "tolerancia pasiva" del Reino Unido con un "liberalismo activo y fuerte" para enviar un mensaje de que la vida en el Reino Unido se centra en valores claves como la libertad de expresión, igualdad de derechos y el imperio de la ley.
"Una sociedad tolerante y pasiva es neutral ante valores diferentes",... "Un país genuinamente liberal hace mucho más,
cree en ciertos valores y los promueve de manera activa….”
Y su pueblo inglés, y los pueblos del mundo,
al escuchar sus palabras, entendieron lo contrario;
!por fortuna!
la muerte que se nos presentaba vestida de blanco
finamente ataviada,
nos invitaba a unirnos en torno a crear fuertes y activos
lazos de paz...
entre cristianos y palestinos,
entre oriente y occidente,
entre ricos y pobres,
entre cristianos y musulmanes,
entre capitalistas y comunistas,
entre creyentes y ateistas.
Eso y mucho más...
para lograr que los musulmanes
pudiesen recuperar,
después de la guerra de occidente,
sus sueños y alegrías, su identidad y autonomia,
su oro negro que llegaba desde el medio oriente
al Egeo y Trento.
Era una genuina invitación de paz,
la que nos hacia la muerte,
para crear un vínculo entre el sionismo,
entre judíos y palestinos.
Porque somos hombres,
mujeres, jóvenes y fresco vino,
a los que nos une un mismo destino,
y hemos decidido que haremos
la paz, sin cortar la alegría de un solo niño.
Porque la unión de las naciones del mundo
para la paz, sellará nuestro destino.
Hemos decidido que enterramos hoy, cualquier
raíz que brote en la tierra de la temible xenofobia y nazismo.
Países auténticamente libres,
fundamentados en los valores y principios
que hacen todo, y mucho más…
para vivir en armonía y paz, cimentados
en el respeto de credos,
en la ayuda a los que padecen el hambre y la hambruna.
Esa será nuestra mayor batalla,
en nuestro paso por este planeta;
ese será nuestro mayor patrimonio y fortuna.
Porque esta tierra, con todos sus pobladores,
es solo una,
que hará brotar un nuevo sol, una nueva luna,
esa será... !Nuestra máxima fortuna!
Conoce más del autor de "La muerte blanca"