A espaldas
Quede prendida,
a espaldas de la luna
Subyugando la existencia de cada estrella Que fugazmente vi pasar, como meteoro en el albor
Sin darme tiempo de pedir el más puro y anhelado deseo.
Admire tu inaugural aparición en la silueta de tus diecinueve que a espaldas por primera vez vi y sentí las mariposas revoloteando en mi candoroso abdomen, a mis dieciocho.
Y lo más prodigioso, se dio cuando;
al voltearte quedamos cara a cara y nuestras miradas se conectaron como si nos estuviéramos reencontrando.
Lástima que lo de nosotros paso, para siempre sin pasar, sin tenernos el uno al otro, y pensándonos y soñándonos.
Viendo los años desfilar, en cada uno de ellos recordando la historia de un amor que no pudo ser determinado, porque en abstracto ha estado eternamente en nuestros corazones.
Y hoy tengo el pleno sentimiento que estoy escribiendo estas letras con los fragmentos
Porque hoy, yo soy día
Y tú eres noche,
Porque yo te pienso
Y tú me sueñas es el espejismo más ideal, para dos que son uno pero que nunca han estado juntos, al menos en esta vida.
Quizás fuimos, o seremos de otra existencia.
A espaldas
Quizás un día voltees
Y los ojos se estrechen con sus miradas
aun enamoradas.
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