El último día.
El último día.
Mi mente se quedó sin vida,
cuando te vi alejarte en ese dia,
la calle se hacía estrecha,
mientras tu cuerpo,
de espaldas,
se alejaba,
de mi vista se perdía.
E
como una foto en mi cabeza,
y no habrá evento en este mundo
que logre opacarla,
mucho menos
borrarla.
Ese último adiós,
el inicio de esta añoranza,
entregamos la pasión,
entregamos las armas,
nos quedamos sin esperanza...
regalamos al diablo
nuestras almas,
que terrible torpeza...
Mi boca aún recuerda
el sabor de la tuya ,
mis manos, todavía hoy,
sienten tus dedos entrelazados,
mis ojos incesantemente
reclaman tu mirada,
mi cuerpo no se recupera
de tu caricia ausente,
y solo vive enojado
con mi mente,
por cruel dejarte ,
como un juguete oxidado,
en un rincón,
en la inmensa oscuridad,
a un lado.
Aquel día no entendí
cuanto te había amado
era demasiado,
mucho menos comprendí
cuanta falta me hacías,
parecí desalmado,
inmaduro,
conmocionado.
Solo mi corazón
lo tenía todo claro,
sabía que tarde o temprano,
mis sentimientos necesitarían
tu reparo.
Como un necio
su advertencia,
su agónico reclamo,
no escuché,
lo encerré en un muro,
lo mantuve alejado.
Aquel día aciago
me dejo tu último recuerdo,
en mis noches,
en mis sueños,
solo tu cuerpo,
de espaldas veo
estrechandose
más y más
por aquella calle,
y oigo tu voz
cada vez mas lejos.
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