"El Brillo Perdido"
Recuerdo el día en que nuestras miradas chocaron,
cuando las risas y las peleas eran como hojas al viento.
Éramos dos mundos colisionando, dos almas curiosas,
y así comenzó nuestra historia, llena de matices.
Las tardes se tejían con hilos de confidencias,
tus problemas, tus secretos, tus lágrimas.
Yo estaba allí, como un faro en la tormenta,
una amiga dispuesta a escuchar y a sanar.
P
y la amistad se desvaneció, como un suspiro.
No sé cuándo ni cómo, pero el abismo creció,
y yo, cobarde, me alejé, dejando preguntas sin respuestas.
Te vi sonreír junto a otros, y mi corazón se encogió,
como un pájaro herido que olvidó volar.
¿Dónde quedó ese brillo que te caracterizaba?
¿Cuándo se apagó la luz que solía guiarme?
Entonces, un día, me atreví a decirlo:
“Perdón, lo siento, fue un error”.
Tus dedos acariciaron mi mejilla, como un bálsamo,
y supe que me perdonabas, que la amistad aún latía.
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