ALMA Y CARNE
Eterna el alma que se recompone.
Que sana en la soledad más absoluta
y cierra sus más hondas heridas
lámiéndose arrebujada en las sombras.
Sí!... ha sabido de risas.
Sí!... ha gozado venturosa.
Pero cuando llega el invierno
sólo se sueña ternura.
C
me volviste temerosa!
Sin mirar manos extendidas
huíste a buscarte a solas!
Somos dos partes: carne y alma.
Dos, que se mezclan celosas.
Pero cuando dañan a una
la otra recibe la toca!
Tú que eres emoción libre
y que en vuelos elevas tus horas...
Eres esa parte mía
que erizas la piel y sofocas!
Tú! Que eres lo dulce y salado,
la hiel y la miel de los días...
No dejes que nublen tus ojos,
tan sólo que brillen tu risa!
Alma que agitas mi pecho,
que bajo la piel me sensibilizas...
Regálate rosas y oros,
y rechaza lo que enturbie tus días.
Estás aquí, ahora mismo.
No eres mis dedos, pero sí quien me dicta...
Soy tu cuerpo testigo en la Tierra.
Cuida tú de lo que me llevaré de esta vida!
27/02/2020
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