SU BENDICIÓN DEL DIABLO
SU BENDICIÓN DEL DIABLO
(De “RELATOS DE VIAJE DE UN MOCHILERO”)
Con la experiencia de lo sucedido anteriormente en el hotel a mi llegada a París, y luego de informar a casa, obtuve desde allí una reservación en otro lugar más acorde con lo habituado en la familia. Definitivamente mi costumbre aventurera debía tomar otro rumbo. Entonces ya más seguro de mi buena suerte, salí por la tarde para recorrer París y conocer de cerca la vida entre sus calles y barrios. Al rato ya me había alejado de La Courneuve - Sena-Saint Denis, decepcionado por no visitar a un pintor coterráneo mío, porque al entablar contacto telefónico me pareció que hasta por el móvil salían unos repulsivos vahos alcohólicos entremezclados con risitas de chicas ebrias. Poco después salía del metro, para ponerme a deambular y ver cercanías al recinto del claustro de Notre-Dame, cuando a lo lejos la vista crepuscular pintaba el cielo con lánguidos matices de oro viejo y vino tinto por acercarse la noche, cuando me di cuenta por un letrero su inicio de una calle muy angosta "rue des Chantres" que me dispuse a cruzar, pero al iniciarlo sentí que desde tal penumbroso pasadizo alguien me llamaba, “hé monsieur, monsieur!, hé monsieur, monsieur!” (¡oye señor, señor!); lo cual me dio desconfianza por ser lugar muy solitario. Sin embargo, mi curiosidad pudo más y me acerqué un poco, viendo una oscura silueta apoyada en la pared, que de primera impresión me pareció de un borracho violento, por eso me dieron ganas de seguir mi camino hacia otra calle, sin embargo esa sombra dijo algo que llamó grandemente mi atención:
—"Mes filles m'ont tout dit : " il vient de nous rejeter", et je te maudis pour ça!"
(Mis hijas me dijeron todo: “simplemente nos ha rechazado” y, ¡te maldigo por eso!).
Al escuchar eso que me sobresaltó, no me acerqué más y tomé prevención de sus palabras, porque algo había de cierto, sucesos ocurridos de mucho peligro. En instantes cuando sentía erizarse mi piel, esa presencia continuó en castellano de horrible dejo con entonaciónes tan guturales cuales palabras salidas por las fauces de un demoniaco ser antropomorfo.
—"Sí, te odio por haber despreciado a mis preciosas. De otro modo ya serías mío. Y maldigo ese nombre que tienes que no puedo pronunciarlo, porque me ardería el pescuezo. Pero en alguna noche te atraparán mis adoradas criaturas y serás ¡mío por fin en cuerpo y alma jajajaja!...óyeme bien, yo te bendigo, sí, ¡te bendigo para el infierno!, jajajojojojojo"
Me alejé a prisa, casi a grandes trancos, resonando todavía en mi mente esa risotada y su bendición de ese diablo, porque sí en efecto, en mis recuerdos quedaba sellado haber escapado en mi primera noche de un posible asalto o quién sabe qué por un grupo de damiselas y un tipo que hallé en el restaurante del hotel donde me invitaron a salir por la noche:
— Nous vous emmenons à la vi d'un Paris mystérieux, Paris côté obscur. Révélez votre curiosité. Découvrez tu es avec nous les secrets de Paris capitale de amour.
(Te llevamos a la vida de un París misterioso, el París del lado oscuro. Revela tu curiosidad. Descubre con nosotros los secretos de París, capital del amor).
------------------ . -----------------
22/06/2024
© D.R.
Bonita música romántica de cierre de obra.
Conoce más del autor de "SU BENDICIÓN DEL DIABLO"