SOLEDAD
Me he quedado sólo, del amor sombrío
Qué alumbran mí camino
Si al columbrar mí memoria,
fecunda el amor eterno, qué de pensar
ansío
Aroma de tú cuerpo, de mí sonrisa
muerta.
Lágrimas qué ciernen sobre mis pupilas
frias
sin alma
Del olvidó qué llama, qué humecen
mí sentraña
Del amor qué sé apaga, mí soledad
me embarga
Del llanto qué es tan mío.
Del silencio qué me arropa
Qué vaga en mis nostalgias,
apenas quedan ecos de esperanzas
Qué suben a mí ávida consciencia.
Sólo sigo, andando en mí sendero
De mis recuerdos qué no olvidó; qué realzan
mis esperanzas, en fuerzas y perceverancias,
qué aúllan en mí memoria; dolor qué
aún gualdo en mí corazón
sediento.
Cuándo besé tus labios
Me di cuenta qué los labios míos,
estaban dormidos, a través del insomnio
de un intenso frío.
Sólo el tibios ósculos de tú boca,
emocionó la frialdad de mí soledad
amarga.
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