Simetría de la imaginación
La noche me observa, como un halcón, vigilando cada uno de los temblorosos pasos que inevitablemente doy, enfocándome con un ponzoñoso y duro aguijón... completo en irá y lleno de mucho dolor.
No me queda claro, la espesura de su cuerpo simplemente me mantiene retirado en un hueco profundo... Húmedo y acurrucado... Observando... como lo he hecho desde siempre, hasta el día de hoy.
Mientras todos se exaltan, con alegría y sin razón, yo me sostengo sobre una acomodada roca para que alguno me observe y diga, que aquí estoy...
Para no sentirme tan odiado... tan triste y desubicado... para que aunque una vez... una tan sola vez... no me toque mirar... y llorar... con el corazón... aunque eso... que se acerca lento por el viento... no sea más que una simple y transparente ilusión.
Provoca alegría, en mi tan agrietado resplandor, que se pierde en la sombras del intermitente pero siempre presente... calor.
A
Conoce más del autor de "Simetría de la imaginación"