Siempre es bueno
Caer profundamente enamorado bien o mal correspondido, de sentir como el corazón se acelera, se detiene por cada paso más cercano o alejado de aquella persona que decidimos hacer especial, un amigo, un familiar, un desconocido, otro ser humano.
De rompernos el corazón con una vieja o nueva relación, de tocar fondo y en el fondo de un pozo tan hondo obscuro lleno de nuestras inseguridades, decepciones y fracasos, conocer nuestros miedos y deseos sabiendo que en esos momentos, lejos de hacernos daño nos hacemos más fuertes y por supuesto más sabios.
Tener miedo y del miedo dudar y en base a ello pensar si nuestra decisión tomada es lo que realmente queremos, es nuestra propia responsabilidad ser felices o desgraciados.
De esperar, del no actuar, de darnos nuestro tiempo, espacio y lugar en medio de una nueva sociedad que crece mental, sexual, tecnológica y destructivamente rápida.
Estar solo y encontrase con uno mismo, aunque ¿estamos solos en algún momento de nuestras vidas? si al final realmente no estamos tan solos como creemos y frente al espejo podemos descubrir a la mejor compañía que puede haber en este mundo y somos nosotros mismos. Nosotros mismos quiénes deberíamos de amarnos, valorarnos, cuidarnos y conocernos más que ninguna otra persona.
D
Siempre es bueno perderse y encontrarse, desaprender para volver a aprender, vaciar la taza de nuestros conocimientos para adquirir nuevos, siempre es bueno conocernos para controlar nuestros miedos y deseos.
- Walter Alejandro
Conoce más del autor de "Siempre es bueno"