Sea sabio en la decisión del amor
¡Oh crisantemos de las tumbas!
Blancos y celestes cual la tundra
Tú belleza lapidaria encandila todo mi ser
Como aquel sol que miré al amanecer
Es que este amor es ciego
Porque reconoce no ser amado
Y aun así persiste en ello
Porque se resiste, a ser olvidado.
T
Como el algodón de las nubes en las tardes
Pero tengo contra ti que tu corazón es frio
Cuál argenteo adoquin de los caminos
Pero te quiero
Y te extraño
Aunque los sabios
Digan lo contrario.
Es que este querer es ciego
Porque no es correspondido ni validado
Y aun así persiste en ello
Porque se resiste a ser olvidado.
Permiteme sacarte una sonrisa
Aunque en verdad deseo que sea un regalo
Como los besos que las esposas dan
A los guerreros que han luchado.
Y es que lo carmesí de tus labios
Tiñe de pasión todo lo que dices
Y asi sobreviven mis sentimientos
A pesar de los silencios que me diriges
Esto no es amor
Y no es querer, no señor
Es la vanidad de mi ser
De mi alma y mi corazón.
Porque avergonzado debo confesar
Que por ratos de ti me suelo olvidar
Por ello escribo estos versos
Para volver a enamorarme y soñar con tus besos.
Es que este capricho es necio
Porque lo digo yo y también los sabios
Y aun así persiste en ello
Porque no resistiría, ser olvidado.
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