Rendición de amor
"Sólo recuerdo que veía su cara
cómo su mirada se entumecía cuando la tristeza hacía que su sonrisa desvaneciera"
Se alimentaba de recuerdos; recuerdos que picaban su alma y la cortaban como vidrios afilados, en su memoria se encontraban cristalizados aquellos episodios que una vez la llenaron de amor y que ahora la nublan de tristeza.
Sin ánimos de contener su lipidia de corazón y con la sinceridad de la desilución, conciente de que la vida le dió citra petita en el amor su corazón no deja de palpitar por aquel recuerdo.
Al horizonte dirige su mirada,
sintiendo el olor de aquella flor,
aquella flor de las seis de la tarde que aromatizaba su amor en aquella época,
Era penosamente tierno y desgarrador
ver como su sufrimiento consumía sus años en aquella espera desesperante que no le dejaba más que arrugas de dolor.
Su vida está ahí;
sigue estando ahí.
...
Ahí donde él no está.
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