RECUERDOS DE MI MADRE
Me miraba en las mañanas
con una ternura indescriptible,
sabía de sus contadas horas
y yo no supe que decirle;
sentí morir en mi silencio
al ver que sus días terminaban,
su cuerpo la enfermedad consumía,
pero intacta seguía su alma.
Madre solo hay una dice la vida,
tejiendo con amor mis silencios
descifrando el dolor de mis palabras;
y le pido a Dios que termine esta agonía
de no poder volver a tocarla,
de no sentir sus tiernas caricias
de no dibujarme en su mirada.
Y siento estremecer mi cuerpo
cuando en mis delirios creo escucharla,
quiero gritar mi dolor al viento
de esta agonía que nunca acaba;
el aire cansado nubla mis pupilas
y mis plegarias ya no llegan al cielo,
quisiera pensar que sigue dormida
y que mañana la veré de nuevo.
Más me llegan los recuerdos
de aquellas frías mañanas,
en que dormía en sus brazos
y su aliento me cobijaba;
más solo queda su vacío
y un dolor que nunca acaba,
y en mi quedó aquel niño
que no pudo despertarla…
ESTALIN CANO
POEMA 17
MAYO 1994
A mi querida Abuelita en su partida; siempre vivirás en mí.
Conoce más del autor de "RECUERDOS DE MI MADRE"