Ratas en la gran ciudad.
Hola, ¿qué tal tu vida?, ¿cómo va ese trabajo?,
no quiero molestarte, no es esa mi intención.
Sabes, cariño mío, "I'm using WhatsApp.",
me ha costado entenderlo, pero ahora voy mejor.
Tan solo una cosilla quisiera comentarte,
que guapo es ese chico que está en tu habitación,
también; ¿¡has ido a Londres!?, hermosas esas fotos,
te sigo por el "Insta", se te ve bien, amor.
B
porque hace siete meses que no escucho tu voz.
Anoche vi a tu padre llorando en el garaje,
no sabe qué te ocurre, porqué esta situación.
Decidimos hablarlo y esto es de mutuo acuerdo,
qué no, no merecemos, ninguno, este dolor,
y ahora que sabemos de "rayitas azules",
de "likes" y "seguidores"; vamos a decir, "no".
El único dinero, de ahora en adelante,
será el imprescindible, compréndelo mi amor.
Tal como nos has hecho, "te dejaremos visto",
solo contestaremos a "llamadas de voz".
Matamos nuestra culpa sobre tu indiferencia
y en medio de un abrazo juramos a una flor,
no derramar más lágrimas, heridas del silencio,
descolgarnos del árbol de la crucifixión.
Porque siempre te dimos, amor, la vida entera,
llámanos cuando quieras o pásate mejor,
pero no escribas solo por "el dónde y el cuánto",
ruega aquí el calendario un poco más de sol.
Si existe algún motivo vamos a discutirlo,
si te encuentras perdido te buscamos los dos,
ya sabes como somos y sabes que nos tienes,
te extrañamos muchísimo, cuídate por favor.
Conoce más del autor de "Ratas en la gran ciudad."