Prisionero de amor

Se enamoró el poeta, nueva rutina de versos, del romance quedó preso con grilletes de suspiros.
Le robaron sus latidos entre roces de palabras, volaba alto, sin alas, balbuceaba su pasión.
Latía a gritos el corazón un bombeo sin muletas, puro amor entre sus letras, una mirada perdida.
Se enamoró de la vida, el viento le olía a rosas y entre cartas hoy reposa escribe amor en sus desvelo.
...El haberse enamorado era su profundo anhelo...
Te haré un espacio en mis versos, una rima con tu nombre, y quizás hoy ni te nombre, serás secreto en mis letras.
Intentaré ser discreta, aunque grite que TE EXTRAÑO, que tu ausencia me hace daño, y tu presencia me enloquece.
Yo preciso que me beses, que te robes mi sonrisas, que esparzas todas las cenizas de lo que no ha podido ser y me intentes detener si en algún momento huyo.
Mi corazón solo es tuyo, mi tinta te pertenece, mi alma se estremece cuando explora todo tu arte.
De tu vida hazme parte, y que en tus manos mi esencia ronde, y aunque hoy yo no te nombre, sabrás que mis versos solo a ti responden.

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