Presagio
La muerte se asoma,
en ocasiones no entendemos porque el desagrado que nos causa la esencia de ese abismo.
Está noche me acompañan los truenos, hay una pesada sensación en mis parpados y el frío que emana la noche ha hecho de mi sensibilidad un agujero.
Cuánto miedo abonan los llamados de lo ilógico, como se le llama a esas sensaciones de penumbra hacia la muerte de un ser querido, ayer me visitó una mariposa negra tan grande como visible y los pensamientos que nublan mi razón, entre tantas ideas.
El lugar en que vivo ya no es calmo, los columpios de ese viejo parque ya no existen, queda poca chatarra y una cancha deshabitada, ya no están los sin casa recorriendo los bambues pues se presagía que el Diablo ha hecho de las suyas y que la muerte toma almas.
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