¿Por qué duele tanto los Domingos?
Estuve observando la nada,
donde un grito queda en mi garganta atascada,
acostado en mi cama,
se me eriza la piel porque mi memoria ya no te ama,
pensando en cuán fuerte es la melancolía,
mientras una lágrima me exfolia,
de ese amor que anidó durante años,
y que al irse sólo dejó grandes daños,
en este corazón que sufrió de parálisis,
y generó varios ataques de crisis,
con mucho sigilo me vaciló,
me fusiló,
y me apagó.
Y en éste escrito donde la razón da paso al corazón dicto estas palabras cual si fuese garabatos,
donde clamo que ya estoy harto,
de estos días domingos,
donde me siento como un mendigo,
¡Y TRATO DE ENTENDER PORQUE DUELE TANTO PORQUE EXPRESO ESTAS PALABRAS SIN RAZÓN DONDE YA HAGO CASO OMISO A ESTE POBRE Y LASTIMADO CORAZÓN QUE SOLO QUIERE PEDIRLE AL TIEMPO PERDÓN Y QUE ME DEJE DE ENTRISTECER MIENTRAS AVANZA CADA ESTACIÓN!
Sigo aquí,
Acostado en mi habitación,
Prestando atención a cada rincón,
Acompañado de la soledad,
quien me agarra de la mano hacia la posteridad,
Y en lo profundo de mi memoria,
observando a la nada,
pensando en todo,
Pregunta este corazón mendigo:
¿Por qué duele tanto los domingos?
Aldo Vera
Conoce más del autor de "¿Por qué duele tanto los Domingos?"