Nos vemos en las nubes
Tan suave se alzaba su figura,
sobre la luz nocturna y parecía tan cómoda.
Luz de luna que deslumbra y colorea la noche,
Llevaban cuatro cervezas hablando, las horas qué reproche, no perduran ni perdonan.
Historias antiguas cuentan, de viejos colores, de viejos sueños, de viejas.
Estuve bebiendo de esta inmensidad, y respirando tu aliento,
fumando tu destello y el brillar de tus sonrojos,
bailando tu agua y soñando tus sueños,
sin querer robé tu tiempo.
Y
Tantas lluvias han caido que no reconozco el camino,
aunque el camino hace tiempo que no lo sigo,
sólo era por si te encontraba.
El vibrar de su corazón se me pegó, me lo quedé.
Estuve buscando ese rayo de luna en el que va,
no lo volví a encontrar.
La tierra donde hoy piso ya la pisé ayer, ya la pisaba.
Mis huellas me miran desde abajo, reconozco esos andares,
me vi ennegrecida en esta noche, bajo mi cielo,
supe que estabas aquí, en alguna parte, por estos lares
y sin enfado ni reproche apareces,
en el cierre de la luna
qué locura, que poco me has dado, que poco tiempo.
Vi mi sonrisa, vestida de viejos recuerdos
disfrazada con temores y con miedos, pero quiero verlos
Que ilusión más coloreada,
medio borracha y sin aliento
yo que quería solo un verso, me encuentro hoy aquí con cientos
embriagada, en soledad de tu compañía y estos vientos,
que pasan esta noche a su otro lado de día,
que empujan al futuro
y dejan paso a, en un instante,
un pasado, y un recuerdo.
La próxima nos vemos en las nubes
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