NO SÉ POR QUÉ
No sé por qué escribo.
Quizá, por darme una pose
de intelectual que no poseo,
o por darme una importancia
que hasta los niños se toman a chufla.
No sé por qué escribo.
Es posible que las palabras,
ahogadas, apresadas,
se me rebelen y protesten
que me reclaman: no violencia,
igualdad y tolerancia,
de las que, a lo peor, carezco.
A lo mejor, se me escapan
para detener las guerras:
tan sucias, sangrientas e interesadas.
O para hacer el amor
en blancas noches de luna
sobre lechos vestidos de satén.
No sé por qué escribo.
Tal vez, los años me han llenado
de una locura quijotesca, desventurada,
que día a día, se empeña
en que tenga una batalla que librar,
sin un Sancho que me acompañe,
ponga sensatez a mis actos,
y me dé consuelo, al salir
molido y maltrecho por los suelos,
lanzado por las aspas de la realidad.
No lo sé, pero a pesar de todo,
os aseguro que amaneció y un día más, volví a escribir.
¡ Vaya loca manía, la mía,
imposible de controlar y detener!
Conoce más del autor de "NO SÉ POR QUÉ "