No respiro
No respiro. No siento.
Más que negro y las mil sombras.
Las que acosan tanto en tiempo
Que se me vuelven escolta.
Malas ideas me pasan.
Suaves. Geniales. Intensas.
De las que terminan proezas
Y que ponen fin al alba.
E
“Vivieron felices por siempre”.
Termina en que “ojalá en veces,
Supiera qué sufría y ahogaba”.
No quiero ser esa historia.
“Si hubiera sabido hubiera dicho”.
“Es que nunca lo dijo”.
“No sabía que hacía falta”.
Vas a estar bien.
Todo pasa.
No hay mal que por bien no venga.
Tienes todo. Ponte buena.
No seas débil. No es nada.
La gente no considera el filo de las palabras.
Mala experiencia, ajena, del que no lo siente en alma,
Pensar que el que poco siente,
quiere vivir un mañana.
No entiendes. Ojalá entendieras.
Espero que comprenda en calma.
Usted, que piensa que todo eso es la debilidad en fama...
Deje decirle. Escuche.
Palabras y presencia, sanan.
Ven conmigo. Habla cerca.
Dime “quieros” de mañana .
Que no me sobran segundos
Pero me faltan las ganas.
Ojalá este cuerpo viva mucho más que estas palabras.
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