LOS VIAJES DE MARCO POLO
LOS VIAJES DE MARCO POLO
Una mañana de tantas,
inicie mi erótico viaje,
mis labios buscaban tu aliento,
caminaban en la suave piel de tu pie,
a veces cabalgaban en la misma punta del dedo,
camino cansado, camino tortuoso,
evadiendo ansiedades, sombras y sueños,
que sufren los viajeros, los deseos despiertos.
C
apoyando mi lengua en tus piernas,
besando la tierra bendita,
entre tu ingle y el monte de Venus.
Tome descanso, en la parte cercana al ombligo,
reflexionando sobre el porqué,
un hombre alimenta sus sueños,
sin bondad, sin amor, siempre con planes secretos,
de placeres egoístas, de sutil desenfreno,
de placeres mundanos, de placeres sencillos,
de hombres complicados,
sería insensible evitarlos.
Y por fin, atisbando tu sensual horizonte,
Aviste a tus briosos caballos,
son tus pechos redondos y suaves,
con cuernos de abundancia y belleza.
Necesitaba ganar sus confianzas,
templando la fogosidad del primero,
que corriese al compas del segundo,
para que no perder equilibrio,
al ser por mis manos domados,
al ser por mis labios montados.
RODOLFO ZAMORA COREA
Conoce más del autor de "LOS VIAJES DE MARCO POLO"