Las grietas en mi barco
Me susurran los vientos secretos nuevos
qué retozan a su par con lo nocturno
y dormitan amoríos en lo insulso
y despiertan sugestivos al diurno.
Calafateando grietas de otros corazones,
utilizando sentimientos como brea,
con señuelos que usan con otros amores
y es que no hay luna ni sol que se los crea.
P
Naufragar ¡no! Me perderé al horizonte.
Y al sol lo cubren los nubarrones
de inspiración que trasladaron a la noche.
Navego en mares de brumas en mi infierno
y renegrida la bóveda celeste,
pues la llovizna relaja el arduo fuego
de los trastornos que laceran mis ayeres.
Llego al destino que me guían las estrellas,
entre el abismo donde no se encuentra nadie,
más que la soledad mi compañera vieja
y la nostalgia que mi inspiración irradie.
Y al sol lo cubren los nubarrones
de inspiración que trasladaron a la noche.
Y no le regalaré mis noches,
Ni mi canción a repulsivos corazones.
Y resucito entre el limo del calmo caudal,
buscando las corrientes que me libren del cieno,
para conducirme a las costas del cálido mar
y poder zarpar, cual brío del libre viento.
...
Me asomo al borde de un peñasco
para ver lo que se esconde entre la bruma,
si de ver, puedo observar mi barco (corazón)
el que zozobran pero nadie lo domina.
Pero ya no son grietas, son roces.
Naufragar ¡no! Me perderé al horizonte
Y al sol lo cubren los nubarrones
de inspiración que trasladaron a la noche.
Y no les regalaré mis noches,
ni mi canción a repulsivos corazones.
Conoce más del autor de "Las grietas en mi barco"