Las costuras del alma.
Con esa foto de una
reunión familiar durante
una caminata
por el monte buciero,
en Santoña, Cantabria, España,
y a continuación comida y tertulia,
en homenaje a mi hermano
Alberto, quien continuó con su
viaje, el día uno de noviembre
del año dos mil once.
L
¿Algo que está ahí
para habitarlo,
disfrutarlo y darlo?
Que no es obsesión,
dependencia o necesidad,
sino una energía vital,
un estado del ser libre de
dependencia emocional,
pero no de ternura,
compasión y bondad.
Que no queda atado a
ninguna persona,
creencia o religión,
por ser un estado de
plenitud con un todo universal,
y la comprensión absoluta
de la aceptación y el don de dar:
¡Absolutamente sí, el amor!,
el que trasciende lo tangible
y va más allá de
la presencia física,
en un lazo que ni la distancia
ni el tiempo pueden romper,
pues lo eterno lo es
para siempre, independientemente
de dónde ahora tú estés.
"Nada es lo mismo sin entenderlo,
como todo es lo que es,
gracias a su profunda
comprensión."
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