LADRÓN
Pueden parecer amigos.
Se pueden sentir como esa familia que se nos permite escoger.
Por lo general los vemos, no importa su género, como alguien que sufre algunas carencias y uno, desde la inocencia, o talvez debido ciertos matices de personalidad mesiánica, les brinda afecto y calor. Los volvemos parte de nuestras familias. Se comparte amor.
Pero son ladrones.
Fieles a su esencia, han perdido afectos. Y así terminamos, encontrando en el camino a personas que necesitan recibir lo que otros tenemos la necesidad de compartir.
Parece rencor, lo sé. Pero es decepción. Me enoja entender que no he aprendido. Me enoja haber confiado y haber protegido.
Respiro profundo... Ya voy a aprender.
Alimento cuervos, una y otra vez .
Conoce más del autor de "LADRÓN "