La pereza


Jamás existió el fracaso; sólo es “Pereza” al éxito.
Nunca existe el miedo; sólo es “Pereza” al riesgo.
No existe la soledad; sólo hay “Pereza” de aceptar la compañía de alguien o algo.
No existe la ansiedad o la angustia; sólo hay “Pereza” para desapegarse del pasado y el futuro.
No existe la mediocridad; existe “Pereza” de asumir el liderazgo y responsabilidad en algo.
N
Nunca existe la envidia; sólo existe “Pereza” de aceptar con humildad y generosidad el éxito ajeno.
Nunca existe la melancolía; sólo es “Pereza” de vivir con regocijo, ganándole la carrera a la depresión.
No existe el engaño; sólo es “Pereza” de aceptar la realidad.
No existe el temor a la muerte; sólo es “Pereza” al desapego material y a los pecados.
Jamás existe la timidez; simplemente, es “Pereza” de arriesgarse a hacer el ridículo y ganarse el respeto de los demás, por tener suficiente amor propio.
No existe el temor al infierno; sino “Pereza” para creer en deidades.
No existe la procrastinación; sino “Pereza” de actuar en el momento presente, para lograr al instante, lo que se tiene merecido ahora mismo.

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