JARDÍN
Antiguo jardín donde un día presencias
intercambiaron pareceres, son eso,
presencias, están ya muertos, viven
esporádicos en nuestro pensamiento,
aunque ellos no lo exigen,
al estar en otro desvelo.
A veces interfieren el desarrollo
de las flores, provocan que salgan
a deshora, o cuando menos esperas,
Nunca se marcharán del todo, vigilan,
acarician al gato dormilón que vaguea,
cursan agua hacia raíces de plantas,
fantasean con todo lo que harían
en el caso de que vivieran.
Son buenos y simpáticos, te cantan
en la profunda tristeza,
y si te alegras callan,
se regocijan, sonríen, se dan la vuelta.
Estuvieron aquí siempre, y continúan,
son el alma purificadora de la tierra,
forman parte de aquellos que luchan
siempre por su familia dondequiera.
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