Fértil.
Los amaneceres tienen el encanto de una flor naciente.
Mi amanecer de un día fue así... con vida nueva...
savia nueva germinada en mi vientre.
Me acordé de la sublime misión de la tierra :
Dar amor con sus semillas, flores , frutos
y todo aquello que en su centro gesta.
Un hijo de Fernando y mío...
Más allá del amor de piel ,
Más allá de mi desnudez que lo apasiona
y de su intensidad que me aquerencia..
Me sentí universo cincelando otro universo.
Me invadió la alegría de la primavera.
Calorcito en mis mejillas acompañando la euforia .
Brillo superlativo en mis pupilas de seda.
Y en el centro de mi pecho...
En el mismísimo centro de mi pecho:
**La tonada del ángel que riega los campos;
el que lleva en sus alas granos y semillas.
Arpa tierna y alegre entonando mil cantos
y gaviotas tejiéndole al mar sus orillas**
Cuando supimos que sería una nena
nos abrazamos fuerte, llorando de alegría .
Han pasado los meses y esta dulce espera
anda a veces despacio, otras muy de prisa.
Los cambios de pronto son un llano florido
y otras más, son montaña con cientos de piedras.
Viene ya...
Viene ya, con sus olas , torrentes, mareas...
al suspiro de un grano del reloj de arena.
Conoce más del autor de "Fértil."