Extrañarte como oficio
Si del alma provienen ecos, entonces está totalmente vacía o es tan vasta que jamás alcanzará a llenarse, puedo errar en estas teorías, tal vez el alma está llena de cosas intangibles como de aire están repletos los abismos, cuando me preguntas si te extraño y respondo evasiva que no, mi alma vacía o atiborrada de nostalgia devuelve un eco que sólo yo puedo escuchar, que contiene tu nombre y el "Te extraño" que anhelas oír. Te he echado en falta aun cuando no lo sospechas, cuando no me lo propongo, cuando tengo tanto en que pensar, cuando ociosa ansío sentir, cuando humana soy.
La distancia impuesta, ha hecho de extrañarte un oficio cuya paga es cruel, de la que me quejo en silencio, extrañarte es deshonor que oculto de ti, evitando que te sirva de excusa para flaquear, mi pesadilla es que regreses a este erial, donde las fantasías tienen tonos sepia y tu tienes unas alas multicolor cual gopura renovada, enormes, robustas, capaces de surcar el cielo a distancias inimaginables.
Si los ecos del alma se oyen, entonces hay oídos sensibles a los gritos ahogados y opacos de mis añoranzas, si no puedo callarlos, conviene ensordecerme, este oficio de veinticuatro horas, siete días por semana de esperar que abras la puerta a mi regreso, amerita renuncia o evasión, como te extraño, infinitamente te digo…como te extraño.
Conoce más del autor de "Extrañarte como oficio"