Era Fléxil

2024 Dic 09
Poema Escrito por
Maria Buscaglia

A veces no nos damos cuenta de que la vida corre en cada segundo o por cada parpadeo que biológicamente tenemos, para evitar que las lágrimas se luzcan. Amanecer con las noticias inesperadas, o ver salir un sol sin verano o percibir ante sí una prisa sin reloj. Escuchar el murmullo de la brisa, observar algo de lluvia o quizás nieve en el parabrisas, descansar en el dolor o despertar en la alegría. Sentir el día a día, con una sonrisa, o una amarga esperanza disfrazada de hipocresía. Son las semanas que comienzan, los meses que terminan, el año que se avecina y las mil cosas cubriendo tus espinas. Y ves por ver, cada esquina es una espera, un tiempo más a la certidumbre de lo que no llamas, pero llega. No se cuentan los aplausos desde donde sea, pero todos los días sales a escena, y es ahí, en ese teatro que encarnas, los papeles de la vida que le rinde homenaje a tu mayor pasión: vivir por vivir, vivir por obsesión, vivir por sentir que cada aplauso tiene algo de inspiración. Ese secreto acuñado en los sueños anhelados y ese sentir expirado en los momentos menos afortunados. Es ahí cuando pierdes la cabeza, o te llevas la mano a la cabeza para detener los pensamientos en vano. Y vuelves a escuchar los sonidos mezclados: un carro encender, una sirena enternecedora, una alarma que ni caso haces, y es ahí cuando un cantar del canario, un rayo de la aurora cambia la debilidad por energía; decides comerte el mundo, antes que el mundo te devore a ti. Pisa, pisa, sin dejar atrás la risa; no opaques la dicha de ser feliz, para que no quebrantes tu vida. No desperdicies su tiempo, porque en cada detalle hay un espejo, esperando ver el mejor reflejo de la persona más singular que existe. Y no importa cuántas veces te veas una arruga o una marca, no importan las cicatrices, unas más oscuras, otras más blancas; lo que define tu semblante eso tendrá todo tu día, los que cargues en tu alma esos tendrás para tu noche, y así vamos cubriendo una despedida, desde el amanecer hasta otra noche, desde lo más sutil que puede ser un vuelo, hasta aceptar el mejor o peor consejo, todo y siempre, por cuanto podamos llegar a viejos.

2024 Dic 09

Maria Buscaglia
Desde 2016 Jul 06

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