Encuentro


Encuentros
Estábamos por encontrarnos
y cuando sucedió, estábamos separados
A Graciela
¿Qué puedo hacer por ti?
(en la hertziana cibernética)
si no es la distancia, ni el tiempo
los que socavan el encuentro
e
de mis bolsillos agotados
o quizás, esos pasados
que han perpetuado el sufrimiento
la contrariedad surgiendo
como ave en vuelo rapaz
no sé si soy capaz
ante tanto sentimiento
o si soy un poeta
tras rigores de la edad
ya las canas sin piedad
adornas mis cabelleras
y en la mañana las ojeras
no niegan mi ancianidad
no es que tenga vaciedad
corazón roto en cristal
frente a mí siempre abismal
los temblores de ansiedad
ocasionan la impiedad
de palabras en lo virtual
y enmudezco en mi actual
situación sentimental
éstos, mis, versos viajarán
en botellas olas y mar
horizonte de ultramar
dadme luz de aquel lugar
adónde pronto volarán
las gaviotas blanquecinas
de mi guaira y sus rutinas
con un canto lujurioso
corazón de ti glorioso
en tu lecho de agua y sal
yo viviendo en agujero
de años sueños en el encuentro
descubriendo llevo dentro
precisión del relojero
todo tiempo exacto en hora
que destruye el argumento
de morir en el momento
del por fin el triunfo es gloria
una franja que costera
es costera cocotera
con arenas, mar y cielo
los azules prisma al alba
diluyendo con su calma
sentimientos hechos hielo
no hay palabras sin anhelo
del encuentro que se sueña
por extraño es ser la dueña
de un poeta sin consuelo
todas son vicisitudes
la paciencia no es, no nos prela
es distancia, es la ausencia lo que hela
sentimientos y actitudes
sin tocarte no quisiera
despedirme de éste mundo
pero claro, amor profundo
no es real sobre ésta tierra
Augusto Plasencia
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