EL VUELO DEL AVE
Era una mañana tranquila en la que los humanos se acercan a la ciudad al trabajo diario, otros pocos estudian y una minoría se encuentra planificando el futuro. Las aves se recorrían por encima de los tejados y se posaban en las copas de los bambúes que llegaban a medir 10 metros.
Las águilas hacían su retorno a las 6 de la mañana sobre las mismas ramas del azulejo, y la danza de los buitres sobre el inmenso cielo, recorren con sus alas la abundancia que les ha dado el creador.
Arriba montañas de humo y motas de algodón que atrapan a una gran cantidad de vida terrestre, pero es el vuelo del pájaro lo que me conmueve cuando busco libertad, donde se me permita pensar sin ser juzgada, donde el nido abriga a los huevecitos.
Vuelo de ave, canto de niño, arrullo de mariposa.
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